Cuánto cobrar por hora
El error de dividir el sueldo que quieres entre las horas del mes, y cómo hacer el cálculo de forma que no trabajes a pérdidas.
Casi todo el mundo empieza haciendo la misma cuenta: quiero ganar 2.000 € al mes, trabajo 160 horas, luego cobro 12,50 € la hora. Es un cálculo que lleva directo a trabajar mucho y ganar poco.
Las horas que no facturas
De una jornada completa, solo una parte se factura. El resto se va en buscar clientes, responder correos, hacer presupuestos que no salen, formarte, emitir facturas y llevar las cuentas.
Una proporción realista de horas facturables está entre el 50 % y el 65 % de tu jornada. Si trabajas 160 horas al mes, factura entre 80 y 100.
Los días que no trabajas
Un asalariado cobra las vacaciones, los festivos y las bajas. Tú no. Si quieres un mes de vacaciones al año y contar con algún día de enfermedad, tu año facturable son unos once meses, no doce.
Lo que se va antes de llegar a ti
Sobre lo que facturas hay que descontar, por este orden:
- Los gastos de la actividad: herramientas, software, asesoría, seguros, local o parte de tu vivienda.
- La cuota de autónomo, que depende de tu tramo y puedes ver en la calculadora de cuota.
- El IRPF, que en la práctica se lleva un porcentaje creciente según ganas más.
El IVA no entra en esta cuenta porque nunca fue tuyo.
Un cálculo que sí funciona
Parte de lo que quieres ganar limpio al año, súmale los gastos anuales previstos, súmale las cuotas de autónomo de doce meses y añade un margen para el IRPF acorde con tu nivel de ingresos. Divide el resultado entre las horas realmente facturables del año.
El número que sale suele ser entre dos y tres veces el de la cuenta ingenua del principio. No es que estés siendo caro: es que la cuenta ingenua estaba mal.
Presupuestos cerrados
Si trabajas por proyecto en lugar de por hora, la tarifa horaria te sigue haciendo falta como referencia interna: estimas las horas, aplicas tu tarifa y añades un margen para imprevistos, que siempre los hay.
Y una advertencia sobre bajar precios para conseguir clientes: es mucho más difícil subirle la tarifa a un cliente existente que empezar con la tarifa correcta. La rebaja inicial acaba durando años.
Esto es una estimación, no asesoramiento fiscal. Las calculadoras aplican las reglas generales y no contemplan situaciones particulares como escalas autonómicas propias, recargo de equivalencia, módulos, deducciones familiares o actividades exentas.
Antes de presentar cualquier modelo, contrasta el resultado con tu asesoría o con la sede electrónica de la Agencia Tributaria.